August 1, 2020

July Films / películas de julio

In July I celebrated my birthday and I also had the chance to indulge in the best the 7th art hast to offer: Lorcan Finnegan’s Vivarium (2019) is not only one of the best films from last year but also one that excels at unnerving, disturbing and terrifying its viewers. Everything begins when a young couple, Jesse Eisenberg (Café Society) and Imogen Poots (A Long Way Down), decide to get a new house in the suburbs. What at first seems a harmless search for the ideal home soon turns into a surreal nightmare that is more powerful than anything else. Literally trapped in a house they do not wish to live in, incarcerated in a suburb they have no way of escaping from and soon to be taxed with responsibilities none of them asked for, the relationship between them soon starts to fall apart. Although there are ominous elements from the very beginning of the film, after a few minutes we’re immersed in a tense and claustrophobic situation that will put us at the edge of our seats. Finnegan’s proposal is a powerful and intense metaphor that certainly alludes to the comforts of the upper middle class, but it goes well beyond that, by inserting elements that in a conventional narrative would be a source of joy, for instance, a baby that needs to be raised by his parents, but that here are the opposite. The presence of a child in their lives damages the relationship even more. Soon, the protagonists stop having sex, and there is a physical and mental separation between them that prevents them from escaping from this psychological hell. There are some scenes with the boy (Senan Jennings) that are pure and undistilled horror. In a time in which we all have been under quarantine, watching Vivarium might be especially shocking, but under any circumstance, this is phenomenal production that takes the best from two genres, horror and science fiction, and aptly combines them into a fascinating story of the most refined torture, full of unexpected twists. The ending is harsh and tragic. But then again, sometimes that’s how things end in life anyway.

Written and directed by Martín Deus, Mi mejor amigo (2018) is one of the best productions from Argentina I’ve seen in recent years. Angelo Mutti Spinetta is a teenager who enjoys reading novels, spending time in his bedroom and masturbating whenever he gets the chance; however, when his parents announce that Lautaro Rodríguez, the son of a friend, will stay with them for a few weeks, everything changes. The two boys quickly become friends, despite their many differences. Deus had already directed a magnificent short film about a boy falling in love with his best friend, Amor crudo, and in many ways Mi mejor amigo is a more complex take on that premise. There is much subtlety in Deus’ approach to the relationship between the two boys, at first, it seems they’re just friends, but when the protagonist kisses the other boy, it’s clear there is more going on between them than simply friendship, and yet, they never get a chance to take the next step, they’re never a couple, they don’t have sex, but they enjoy a deep and meaningful connection. With a sober style, Deus conveys all the hardships, doubts and insecurities of adolescence. One of the best scenes takes place when the protagonist talks to his mom, she has already realized that he is gay and has feelings for the other boy, but he can’t admit that, not even to himself, and that denial is what ultimately dooms what could’ve been his first loving relationship.

The Lobster (2015), directed by Yorgos Lanthimos, is a metaphorical and very peculiar analysis of the concept of love and the necessity of finding a soulmate. Colin Farrell (The Killing of a Sacred Deer) goes to a hotel for single people, in a matter of days, he must meet his soulmate or else he will be transformed into an animal. In the hotel, there are rules for everything, for instance, masturbation is forbidden and there are severe punishments, something John C. Reilly (Hard Eight) experiences as the hotel staff burn his hand. The way the protagonist tries to establish a relationship with other women is like a nightmarish journey through the real horrors of human interaction. Lanthimos  excels at portraying the viciousness, the coldness and the inhumanity of most of the characters, but at the same time admits a possibility for redemption, which can be found in the character of Rachel Weisz. This extraordinary film alternates between moments of cruelty and absurdity, and yet it remains as an intense narrative that forces us to think about that which we take for granted. The all-star cast includes Léa Seydoux (L’enfant d’en haut) and Ben Whishaw (Perfume). 

Michael James Johnson directs All the Wilderness (2014), a very interesting independent production about a shy teenager Kodi Smit-McPhee (Young Ones), who is ostracized by his peers due to his obsession with death; Danny DeVito is his therapist and Isabelle Fuhrman is the girl he falls in love with. The movie offers a peculiar insight into the life of a boy who constantly tries to predict when the people around him will die, but of course, once love enters into his life, his priorities will change. The evolution of the protagonist is noteworthy, and nothing seems exaggerated about it. There is one scene that I really love, when the teenager finally has the courage to talk about the suicide of his father, an event that has left an indelible mark in his life. 

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En julio fue mi cumpleaños y también tuve la oportunidad de disfrutar con lo mejor que el séptimo arte puede ofrecer: Vivarium (2019), de Lorcan Finnegan, no sólo es una de las mejores películas del año pasado, sino también una que destaca por desconcertar, perturbar y aterrorizar a sus espectadores. Todo comienza cuando una joven pareja, Jesse Eisenberg (Café Society) e Imogen Poots (A Long Way Down), deciden comprar una nueva casa en los suburbios. Lo que al principio parece una búsqueda inofensiva del hogar ideal pronto se convierte en una pesadilla surrealista que es más poderosa que cualquier otra cosa. Literalmente atrapados en una casa en la que no desean vivir, encarcelados en un suburbio del que no tienen forma de escapar, pronto serán encadenados a responsabilidades que ninguno de ellos pidió; así, la relación entre ambos pronto comienza a desmoronarse. Aunque hay elementos ominosos desde el comienzo de la película, después de apenas unos minutos estamos ya inmersos en una situación tensa y claustrofóbica que nos pondrá en vilo. La propuesta de Finnegan es una metáfora poderosa e intensa que ciertamente alude a las comodidades de la clase media alta, pero va mucho más allá de eso, al insertar elementos que en una narrativa convencional serían una fuente de alegría, por ejemplo, un bebé que necesita ser criado por sus padres, pero que aquí son lo contrario. La presencia de un niño en sus vidas daña aún más la relación. Pronto, los protagonistas dejan de tener relaciones sexuales, y existe una separación física y mental entre ellos que les impide escapar de este infierno psicológico. Hay algunas escenas con el niño (Senan Jennings) que son horror puro y sin destilar. En una época en la que todos hemos estado en cuarentena, ver Vivarium puede ser especialmente impactante, pero igual bajo cualquier circunstancia, esta es una producción fenomenal que toma lo mejor de dos géneros, el horror y la ciencia ficción, y los combina adecuadamente en una fascinante historia de la más refinada tortura, y llena de giros inesperados. El final es duro y trágico. Pero, de nuevo, a veces así es como las cosas terminan en la vida, de todos modos.

Escrita y dirigida por Martín Deus, Mi mejor amigo (2018) es una de las mejores producciones de Argentina que he visto en los últimos años. Angelo Mutti Spinetta es un adolescente al que le gusta leer novelas, pasar tiempo en su habitación y masturbarse cada vez que tiene la oportunidad; sin embargo, cuando sus padres anuncian que Lautaro Rodríguez, hijo de un amigo, se quedará con ellos durante unas semanas, todo cambia. Los dos muchachos rápidamente se hacen amigos, a pesar de sus muchas diferencias. Deus ya había dirigido un magnífico cortometraje sobre un chiquillo que se enamora de su mejor amigoAmor crudo, y en muchos sentidos Mi mejor amigo es una versión más compleja de esa premisa. Hay mucha sutileza en el enfoque de Deus sobre la relación entre los dos chicos, al principio, parece que sólo son amigos, pero cuando el protagonista besa al otro muchacho, está claro que hay más entre ellos que una simple amistad, y sin embargo, nunca tienen la oportunidad de dar el siguiente paso, nunca son una pareja, no tienen relaciones sexuales, pero disfrutan de una conexión profunda y significativa. Con un estilo sobrio, Deus transmite todas las dificultades, dudas e inseguridades de la adolescencia. Una de las mejores escenas tiene lugar cuando el protagonista habla con su madre, ella ya se ha dado cuenta de que él es gay y tiene sentimientos por el otro chico, pero él no puede admitir eso, ni siquiera a sí mismo, y esa negación es lo que finalmente condena lo que podría haber sido su primera relación amorosa.

The Lobster (2015), del director Yorgos Lanthimos, es un análisis metafórico y muy peculiar del concepto del amor y la necesidad de encontrar un alma gemela. Colin Farrell (The Killing of a Sacred Deer) va a un hotel para personas solteras, en cuestión de días, debe conocer a su alma gemela o será transformado en un animal. En el hotel, hay reglas para todo, por ejemplo, la masturbación está prohibida y hay castigos severos, algo que John C. Reilly (Hard Eight) experimenta cuando el personal del hotel le quema la mano. La forma en que el protagonista intenta establecer una relación con otras mujeres es como un viaje de pesadilla a través de los horrores reales de la interacción humana. Lanthimos sobresale al retratar la crueldad, la frialdad y la inhumanidad de la mayoría de los personajes, pero al mismo tiempo admite una posibilidad de redención, que se puede encontrar en el personaje de Rachel Weisz. Esta extraordinaria película alterna entre momentos de crueldad y de lo absurdo y, sin embargo, sigue siendo una narración intensa que nos obliga a pensar en lo que damos por sentado. El elenco de estrellas incluye a Léa Seydoux (L’enfant d’en haut) y Ben Whishaw (Perfume).

Michael James Johnson dirige All the Wilderness (2014), una producción independiente muy interesante sobre un adolescente tímido, Kodi Smit-McPhee (Young Ones), que es rechazado por sus compañeros debido a su obsesión por la muerte; Danny DeVito es su terapeuta e Isabelle Fuhrman es la chica de la que se enamora. La película ofrece una visión peculiar de la vida de un chaval que constantemente intenta predecir cuándo morirán las personas que lo rodean, pero, por supuesto, una vez que el amor entre en su vida, sus prioridades cambiarán. La evolución del protagonista es notable, y nada parece exagerado al respecto. Hay una escena que realmente me encanta, cuando el adolescente finalmente tiene el coraje de hablar sobre el suicidio de su padre, un evento que ha dejado una marca indeleble en su vida.

4 comments:

  1. Happy belated Birthday! I haven't seen any of those, at least not yet.

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    1. Thank you! My first birthday under quarantine

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  2. Feliz cumpleaños atrasado. Espero haya estado aceptable a pesar del encierro.

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    1. La verdad que estuvo muy bien, pasé el día con mi pareja, y recibí cómics de regalo!

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