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December 7, 2011

Conan the Barbarian # 12 - Thomas & Windsor-Smith

“The Dweller in the Dark” (December 1971), is a mature analysis about the nature of power in archaic monarchies. After Conan is captured in the kingdom of Zahmahn, the queen quickly feels attracted to this strapping young man, and if all stories about barbarian’s vigor are true, then she is in for a real treat. She persuades Conan to stay by her side, and he grants him the title of captain of the guard, although in reality he’s nothing but the queen’s pet.

Weary after months of perilous journeys, Conan agrees to stay in the palace, surrounded by luxuries unknown to a man from the barbaric hills of Cimmeria. And so he meets Yaila, a slave and the personal maid of the queen. As the two get closer, the queen, bursting with jealousy, decrees the death of the barbarian and the slave.

Conan thinks that the queen has planned a conventional execution, but he’s wrong. The dweller of the dark will devour them… unless he can break the chains that immobilize him. Thanks to some rusty shackles and his barbarian strength, he finally succeeds, although he gets seriously injured in the process. It matters not, as he has to immediately retrieve a sword from a skeleton in order to attack a disgusting and monstrous deformity that is right in front of them: “Once it was a man-- a man like any other. A man who lived, laughed, loved, fathered children. But then, punished by the cruel-mouthed gods for some imagined slight, his very humanity faded--- shed like a snake’s sloughed skin”.

A broadsword is a deadly weapon in the hands of a Cimmerian, but not even Conan can defeat this gurgling monstrosity, and thus after stabbing the gigantic octopus in the eye, his climbs up the walls, carrying Yaila. The added weight plus the jagged surface of the wall literally tears layer after layer of Conan’s skin; with his wrists and back covered in blood, he pushes forward and he lands into the palace… right in front of the queen and her cohort. But he hasn’t survived a monster to die in the hands of man, and after throwing the queen into the tentacles of the dweller, he orders the people of Zahmahn to take Yaila as their sovereign queen, and they joyfully do. Wounded, exhausted and disgusted by the cowardice of the noble men around him, he decides to leave immediately.

Now I’d like to quickly comment some of Barry Windsor-Smith’s pages, the first one, for example, is a graceful sequence of the Cimmerian preparing for battle as five soldiers are jumping into the fray, this is a snapshot of the most significant moment before the bloodbath. Then we have an overtly erotic moment when the queen gets the young barbarian into bed, even with 1971 censorship, Barry manages to transmit the lasciviousness of the bitter woman, and the arousal of the young man. Conan breaking the chains is a moment of true pain, a tense page before the horror of the dweller in the dark. A nifty Gil Kane cover completes this issue (all previous covers had been done by Barry Windsor-Smith).    
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"El morador de la oscuridad" (diciembre 1971), es un análisis maduro de la naturaleza del poder y las monarquías arcaicas. Cuando Conan es capturado en el reino de Zahmahn, la reina se siente atraída por este musculoso joven, y animada por los relatos sobre el vigor de los bárbaros, lo persuade a que se quede a su lado, y le concede el título de capitán de la guardia, aunque en realidad él no será más que una mascota de la monarca.

Cansado tras varios meses de peligrosas travesías, Conan accede a quedarse en el palacio, rodeado por lujos desconocidos para alguien que proviene de las bárbaras colinas de Cimeria. Y así conoce a Yaila, esclava y doncella personal de la reina. Ambos se acercan entre sí, y la reina estalla en celos, decretando la muerte para el bárbaro y la esclava.

Conan cree que la reina ha planeado una ejecución convencional, pero se equivoca. El morador de la oscuridad los devorará... a menos que pueda romper las cadenas que lo inmovilizan. Gracias a los grilletes oxidados y a su fuerza barbárica, finalmente lo consigue, aunque gana serias heridas en el proceso. Sin tomar ningún respiro, recupera una espada de un esqueleto para poder atacar a la asquerosa y monstruosa deformidad que se cierne sobre ellos: "Una vez fue un hombre-- un hombre como cualquier otro. Un hombre que vivió, rió, amó, engendró niños. Pero entonces, castigado por los dioses de bocas crueles por algún imaginado desliz, su misma humanidad se desvaneció--- se descascaró como la piel mudada de una serpiente".

Una hoja de acero es un arma mortal en las manos de un cimerio, pero ni siquiera Conan puede derrotar a esta gorgoteante monstruosidad, y luego de apuñalar en el ojo a este gigantesco pulpo, empieza a escalar los muros, cargando a Yaila. El peso adicional más la superficie áspera del muro literalmente pelarán capa tras capa de la piel de Conan, con sus muñecas y la espalda cubiertas en sangre, da un último empujón y aterriza en el palacio... en frente de la reina y su cohorte. Pero no ha sobrevivido a un monstruo para morir a manos de un hombre, y luego de arrojar a la reina hacia los tentáculos del morador, ordena al pueblo de Zahmahn a que acepten a Yaila como su reina soberana, y ellos así lo hacen. Herido, exhausto y asqueado por la cobardía de los nobles que lo rodean, decide alejarse de inmediato.

Y ahora comentemos algunas de las páginas de Barry Windsor-Smith, la primera, por ejemplo, es una secuencia armoniosa en la que el cimerio se prepara para la batalla mientras cinco soldados lo asedian, esta es la imagen del momento preciso antes del baño de sangre. Luego tenemos un momento fuertemente erótico cuando la reina seduce al joven bárbaro, incluso con la censura de 1971, Barry se las arregla para trasmitir la lascivia de la amargada mujer y la excitación del joven protagonista. Conan rompiendo las cadenas es un momento de dolor, una página tensa antes del horror del morador de la oscuridad. Una ingeniosa portada de Gil Kane completa este ejemplar (toda las portadas previas habían sido realizadas por Barry Windsor-Smith).