February 8, 2016

Espadas y brujas - Esteban Maroto

I'm not sure when I discovered Esteban Maroto, but I do remember how impressed I was with his comics. Maroto’s unmistakable brushwork seduced me quite easily, and from that moment on, I did everything I could to track down more of his stories whether in the pages of “Creepy” or even in DC titles such as “The Atlantis Chronicles” (a magnificent miniseries that I should review now or in 2017).

Anyway, in 2013, I came across an absolute edition of “Swords and Witches” and I knew I had to buy it; this beautiful hardcover was a bargain, perhaps because the publisher (EDT) had filed for bankruptcy and all their products were sold at very low prices. It's a bit sad to see how often the Spanish publishers seem to have been cursed by a malevolent spell of insolvency. This happened to Toutain (responsible for the Spanish edition of “Creepy”), and then to EDT, right after promoting Maroto's work.

“Swords and Witches”, as the title suggests, focuses on “sword and sorcery” stories, which usually pay homage to Robert E. Howard's Conan and similar characters. Inspired by the barbarian of Cimmeria, Maroto created 3 analogous characters. First, Wolff, a lonely and rude warrior who always had a sword in his hands. Wolff was published in monthly chapters in the late 60s, Maroto illustrated these adventures, but the script was written by Luis Gasca (who signed under a pseudonym: 'Sadko'). Gasca and his solemn prose didn't fit in with the tone of the book, and his repetitive and unoriginal approach didn't help Wolff at all. However, even during those years, Maroto exceled thanks to his unrivaled visual imagination and his great sense of composition.

The second character was known as Dax, and appeared for the first time in the 70s, in the pages of “Eerie” magazine, published by Warren. This time, Esteban Maroto did it all: he was writing, penciling and inking all the material. The result, of course, was a work of unique graphic beauty, complemented with interesting and entertaining scripts.
Wolff
Clearly Maroto was at the top of his game when he was illustrating Dax. And as Juan Miguel Aguilera points out in the foreword, the talent of Maroto consisted in “transforming the entire page into a beautiful illustration that could stand on its own”. Maroto's proposal would be further refined in subsequent years “maintaining an unmistakable style, a mixture of Baroque and Art Nouveau. His drawings were reminiscent of the illustrations of the early 20th century, and surprisingly modern at the same time”. Maroto has the ability of the great masters of painting and illustration, and in addition to that, he also has a special sensibility and a passion for comics. “His compositions combined elegant, sinuous lines with white paper, ink stains and textures to create an extraordinarily beautiful image, which was a pleasure to see; one would gladly get lost in the details”.
Dax visits an underground kingdom / Dax visita un reino subterráneo
Finally, Korsar was a character designed to meet the demands of a German publisher. Unlike Wolff and Dax, Korsar had erotic adventures instead of heroic quests. Although the scripts are a bit silly, the art of Maroto was still brilliant. Curiously, the German publisher also went out of business, and the Spanish publisher who translated the first chapters of Korsar eventually suffered the same fate. Anyway, for an artist of the stature of Maroto, the decline of the Spanish publishing market wasn't so catastrophic, and in fact Roy Thomas asked him for collaborations for Savage Sword of Conan and similar magazines (anecdotally, it should be noted that Maroto was responsible for updating Red Sonja's look, replacing the original Barry Windsor-Smith version and establishing the famous chainmail bikini, the same one we can still see nowadays).
Dax finds a new lover / Dax encuentra una nueva amante
Maroto is one of Spain's greatest artists and one of the best ones in Europe; however, as Josep Mª Beá explained in an interview “the critics began an unfair campaign against Maroto, trying to ruin his reputation”. Despite the controversies and misunderstandings, the only thing that matters is that Maroto's legacy will endure.
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No recuerdo con exactitud cuál fue el primer cómic de Esteban Maroto que leí, pero soy conciente del efecto que causó en mí. El inconfundible trazo de Maroto quedó grabado en mi mente y, desde ese momento, me concentré en buscar más historias suyas, ya sea en las páginas de “Creepy” o incluso en títulos de DC como “Las crónicas de Atlantis” (magnífica miniserie que me gustaría reseñar este o el próximo año).
Dax versus an army of monsters / Dax versus un ejército de monstruos

Así que, el 2013, cuando vi en una feria del libro la edición integral de “Espadas y brujas” sabía que tenía que comprarla; este lujoso tomo en tapa dura fue una ganga, quizás porque la editorial que lo publicaba (EDT) se había declarado en bancarrota y se estaba rematando el inventario completo. Es un poco triste ver cómo, a menudo, las editoriales españoles parecen haber sido maldecidas por un mismo conjuro de malévola insolvencia. Le pasó a Toutain, que publicaba “Creepy” en España, y luego a EDT, que reeditaba la obra de Maroto.

“Espadas y brujas”, como bien señala el título, se centra en relatos del género de “espada y brujería”, y son deudoras en buena medida de emblemáticos personajes como el Conan de Robert E. Howard. Maroto creó 3 personajes que, sin duda, rinden homenaje al bárbaro de Cimmeria. En primer lugar, Wolff, un guerrero solitario, de gesto adusto y espada siempre en mano. Wolff se publicó de manera serializada a fines de los 60s, y aunque las ilustraciones corrían a cargo de Maroto, el guión estaba en manos de Luis Gasca (quien firmaba bajo el seudónimo ‘Sadko’). Gasca intentó insuflar en estos relatos un estilo grandilocuente que no cuajaba del todo, y su enfoque formulaico y un tanto repetitivo hacen que el resultado final sea un tanto deslucido. No obstante, ya desde esta época, Maroto destacaba tremendamente gracias a su enorme imaginación visual y su espectacular sentido de la composición. 

El segundo personaje se llamó Dax, y apareció por primera vez en los 70s, en las páginas de “Eerie”, reconocida revista editada por Warren. En esta ocasión, Esteban Maroto fue el autor completo; es decir, escribía, dibujaba a lápiz y entintaba cada una de las páginas de Dax. El resultado, desde luego, fue una obra de enorme belleza gráfica, que se complementaba con argumentos interesantes y bien planteados.
Trapped in the webs of the she-spider / atrapados en las redes de la araña hembra
Viendo las páginas de Dax, es evidente que Maroto estaba en la cúspide, artísticamente hablando. Como señala Juan Miguel Aguilera en el prólogo, el talento de Maroto consistía en “convertir la página entera en una única y bella ilustración que tenía sentido por sí misma”, propuesta que Maroto conservaría y refinaría aún más en años posteriores; lo cierto es que “sus páginas mantenían un estilo inconfundible, entre barroco y modernista. Sus dibujos recordaban a las ilustraciones de principios del siglo XX, y a la vez parecían asombrosamente modernos”. Maroto tiene toda la destreza de los grandes maestros de la pintura y la ilustración, pero al mismo tiempo también posee la sensibilidad especial y la pasión del creador de cómics. “Su composición combinaba los elegantes y sinuosos trazos con los blancos del papel, las manchas de tinta y las tramas, para crear un conjunto extraordinariamente bello, por el que era un placer pasear la vista y perderse en los detalles”. 
Korsar and his lover / Korsar y su amante
Finalmente, Korsar fue un personaje diseñado para cumplir con las exigencias de una editorial alemana. A diferencia de Wolff y Dax, Korsar tenía más aventuras eróticas que heroicas. Aunque los guiones a veces no eran del todo sólidos, el arte de Maroto brillaba con luz propia. Como podrán imaginarse, esa editorial alemana también se fue a la quiebra, y la editorial española que tradujo los primeros capítulos de Korsar eventualmente sufrió el mismo destino. De todos modos, para un artista de la talla de Maroto, el declive del mercado editorial español no fue tan catastrófico, y de hecho Roy Thomas terminaría buscándolo para colaboraciones en Savage Sword of Conan y otros títulos similares (como anécdota, habría que mencionar que Maroto fue el responsable de renovar el look de Red Sonja, alejándolo de la versión original de Barry Windsor-Smith y proporcionándole el conocidísimo bikini metálico, el mismo que la guerrera continua usando hasta la actualidad).

Maroto es uno de los más grandes artistas de España y uno de los mejores de toda Europa; sin embargo, como señala Josep Mª Beá en una entrevista “la crítica especializada inició una injusta campaña de desprestigio hacia Maroto en la que se empleó un ensañamiento rayano a la crueldad”. Al margen de polémicas y malentendidos, lo importante es que el legado de Maroto perdura.

February 4, 2016

La máquina - Tomás Prochazka Núñez (Centro Colich)

Hace un par de horas estuve presente en la inauguración de “La máquina” de Tomás Prochazka Núñez, en el Centro Colich de Barranco. En años anteriores, ya había tenido la suerte de ver de cerca los cuadros de este talentoso artista limeño, así que mis expectativas eran altas.

“La máquina” deja constancia de un interesantísimo proceso creativo, que empezó con la idea de “la máquina de cosas bonitas” para convertirse luego en la “máquina de redención”; conforme Tomás iba preparando el cuadro principal de la muestra, sus ideas fueron depurándose sin perder de vista la meta final: un tratado sobre la belleza, que sintetiza con maestría la influencia de grandes maestros europeos (Joaquín Sorolla, por ejemplo) y la propia visión del artista.

A diferencia de las muestras sin forma ni fondo que pululan tan a menudo en nuestra capital, la de Tomás tiene una sólida coherencia temática y un objetivo claro. Además del cuadro principal, de gran formato, también se ha tenido el acierto de incluir los estudios previos. A mí, particularmente, siempre me ha fascinado observar los estudios, ya sean simples pliegues de ropa en grabados de Durero o rostros aislados en frescos de Da Vinci. Sin duda, en “La máquina”, el todo es mayor que la suma de las partes, pero cada parte juega un rol clave y proporciona al espectador un inigualable placer estético.

Desde luego, lo primero que hice al llegar a la acogedora casona barranquina fue saludar y felicitar a Tomás Prochazka por tan extraordinaria muestra, y por fortuna, junto con mis amigos Iván Fernández-Dávila, Elizabeth López Avilés y Eduardo Deza (todos artistas), pudimos conversar con él y averiguar el génesis de “La máquina”. Uno de los detalles más curiosos es que Tomás, en vez de usar una modelo, creó ex nihilo un rostro capaz de transmitirnos su ideal de belleza, una cara tan llena de vida y calidez que pareciera pertenecer a un humano de carne y hueso (por cierto, como nos confesó, la base de dicho rostro es una escultura de arcilla que se encuentra a buen resguardo en su taller).

Llegué a la muestra sin saber qué encontraría, pero quedé fascinado desde el primer instante. Como ya he mencionado antes, cuando vi la obra de Tomás por primera vez, en Corriente Alterna, supe que nos seguiría deslumbrando con su gran dominio del pincel, su composición exquisita y su empleo sobrio y a la vez sumamente expresivo del color. 
Los dibujos que suelo hacer para mis amigos en la contraportada de mis cómics
(a modo de agradecimiento por su constante apoyo)
Finalmente les recomiendo que se den una vuelta por el Centro Colich para poder admirar los cuadros en persona (las fotos que he incluido aquí simplemente no les hacen justicia). Una vez más, felicito a Tomás por su excelente labor.

February 1, 2016

January films / películas de enero

I think the best way to celebrate the beginning of 2016 is with a fine selection of American and European productions. So let’s start with Adam McKay’s The Big Short (2015), a surprising and lucid analysis of the US financial crisis of 2008. McKay combines corporative greed, wild speculation, short-term gains and the decline of the American economy in one sweeping and impressive narrative. I’ve been reading The Wall Street Journal twice a week since 2002, thus I felt even more fascinated by the proposal behind The Big Short. Of course, the extraordinary performances of Christian Bale (American Hustle), Ryan Gosling (Only God Forgives), Brad Pitt (World War Z), Steve Carell and Finn Wittrock certainly turn this into one of the best films of the year. I highly recommend it. 

Quentin Tarantino writes and directs The Hateful Eight (2015), an outstanding film about a group of men trapped in a cabin during a blizzard. The filmmaker constantly elevates the level of suspense and slowly but surely creates rich, complex and quite neurotic characters. Untrustworthy and deadly, these men will start fighting over ideological differences, thus reproducing the political stance of the North and the South in the Civil War. Tarantino’s inspired script mixes racism and violence, and even if this isn’t among his best productions it’s still amazing. Samuel L. Jackson (Django), Kurt Russell, Tim Roth and Jennifer Jason Leigh are absolutely brilliant in their roles.

Woody Allen’s Irrational Man (2015) is a sober drama about the implications of murder, both from a philosophical and practical point of view. Joaquin Phoenix (Her), a university professor, finds himself depressed until he realizes that killing will make him value his own life more than ever. In the process he falls in love with his student, Emma Stone (Magic in the Moonlight), but problems begin as she suspects what he has done. At moments sinister, or simply cynic, Irrational Man has more in common with Crimes and Misdemeanors than with more recent Woody Allen’s projects. I must say this one is a matchless intellectual enjoyment and an example of elegant filmmaking.

J.J. Abrams has revamped George Lucas former franchise for a new generation. Star Wars: The Force Awakens (2015) is a very entertaining movie, full of adventure and classic sci-fi references. It was really gratifying to see Harrison Ford and Carrie Fisher reprising their old roles, but I can’t say I was satisfied with the new, younger actors, even Adam Driver (who was great in While We’re Young) let me down this time.

Jennifer Lopez has a torrid affair with his young neighbor Ryan Guzman in The Boy Next Door (2015). Although the main idea sounded interesting, the execution was quite poor and the script a total mess.

In Michael Mann’s Blackhat (2015), Chris Hemsworth (Thor) is a hacker willing to fight against a dangerous wave of international cyber-crimes. Despite having an interesting premise, Blackhat let me down.

Underwater (2015), directed by Alejandro Sesma, focuses on Jaxon Radoc, the new student in an elite private academy in England. After the kid loses in a masturbation contest with his classmates, many of them try to seduce him. Soon, the circle jerk becomes the prelude of more intimate contact with the other boys. 

Angelina Jolie proves to be a talented director with Unbroken (2014), a remarkable depiction of WWII hero Louis Zamperini (magnificently interpreted by Jack O'Connell, a young actor who had already surprised me with Starred Up). After surviving on a drifting raft without food for 47 days, Louis and his friend Domhnall Gleeson are captured by Japanese soldiers. An unbreakable will to survive, and tremendous fortitude and courage, allow the protagonist to subsist in a brutal prisoners camp. Disturbing at moments but also deeply poignant, Unbroken has several heartbreaking scenes and a truly astonishing outcome. The cast also includes Finn Wittrock (American Horror Story), Luke Treadaway and Miyavi. 

Duncan Jones directs Moon (2009), a wonderful science fiction tale about Sam Rockwell (The Way Way Back), a man forced to spend 3 years on the Moon completely by himself, accompanied only by a rather benevolent computer (voiced by Kevin Spacey). The presence of a clone confronts the protagonist with the true horror of his condition. Realizing he’s merely the slave of a big corporation, he will try to find redemption and freedom. I enjoyed it a lot.

I consider Artificial Intelligence: AI (2001) as one of the best Steven Spielberg films (and also one of my all-time favorite sci-fi productions). Based on writings by Brian Aldiss and Ian Watson, AI deals with the human emotions on the most primal level, such as the love of a mother for her son. Haley Joel Osment, a highly advanced android, is adopted by Frances O'Connor, but can he truly be his son? Human feelings and robot expectations collide in a dramatic, melancholic and bittersweet chronicle, that reminds us that if a machine can dream, then perhaps we should reevaluate our entire understanding of the world. Spielberg’s skills are ideal to highlight the sensibility, innocence and sweetness of a child robot that turns out to be more human than anyone else (Haley Joel Osment’s acting is excellent). The all-star cast includes Jude Law and William Hurt.

From Denmark comes Peter Lavrsen’s Mørke Rum (2015), an introspective and endearing take on adolescence and sexual awakening. Nicolas Wollesen, an insecure teenager, spends most of his time jerking off and looking at gay sites, until he meets a man online who, at first, seems to be a gentleman. But this man has only one goal: to practice anal sex with the naïve teen. Eroticism and inner conflicts come together in this admirable production.

From Netherlands comes Een goed leven (2015), directed by Aaron Rookus; a sad and captivating story about a rich woman who loses all her money and ends up in a bad neighborhood, living next to a male prostitute (played by Jonas Smulders, who also participated in the gay-themed film Jongens). The woman quickly becomes a surrogate mother for this boy, and she doesn’t judge him for having sex with men all the time. These are warm and tender characters, trapped in miserable and cold surroundings, almost devoid of hope.
my drawing / mi dibujo

Belgian director Jonas Govaerts explores the fears of boyhood in Welp (2014), a splendid film starred by Maurice Luijten, a peculiar 12-year-old boy who spends a weekend with his classmates, camping in an isolated and menacing forest. A serial killer is on the loose, and the protagonist, mocked and rejected by the other kids, is the only one brave enough to understand the nature of the beast. Welp kept me at the edge of my seat, the acting was top notch and the filming style exceptional, but the ending was a bit unconvincing.

Written and directed by Anthony Schatteman, Kus me zachtjes (2012) is an honest and delicate examination of youthful passion and parental approval. Ezra Fieremans, a high school student, has fallen in love with another boy. However, his homophobic father constantly reminds him that being a homosexual is the worst imaginable thing. This marvelous short film from Belgium succeeds in generating a strong, emotional impact.

Jonas Marowski’s Fünfsechstel (2012) is an intense and shocking German production. A group of high school kids meet at midnight to remember the death of a close friend and, more importantly, to play a devastating game of “truth or dare”. Throughout the night, dark secrets are revealed and repressed passions come to the surface. Teen angst and sexual arousal are highlighted by Marowski, in an enthralling representation of friendship and loss. The protagonist is Tom Gramenz (famous for his role as a gay teenager in Prora).

At last, but not least, Chucho E. Quintero’s Félix et le poisson (2011) is an original take on the traditional “man meets siren” romantic topic. This time a gay teen finds a male mermaid and a complicated and ambiguous relationship begins.
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Creo que la mejor manera de celebrar el inicio del 2016 es con una estupenda selección de producciones norteamericanas y europeas. Así que empecemos con  “The Big Short” (2015), de Adam McKay, un sorprendente y lúcido análisis de la crisis financiera de Estados Unidos del 2008. McKay combina la avaricia corporativa, la especulación salvaje, las ganancias a corto plazo y el declive de la economía estadounidense en una arrolladora e impresionante narrativa. He estado leyendo The Wall Street Journal dos veces por semana desde el año 2002, así que me sentí aún más fascinado por la propuesta de “The Big Short”. Por supuesto, las extraordinarias actuaciones de Christian Bale (American Hustle)Ryan Gosling (Only God Forgives), Brad Pitt (World War Z), Steve Carell y Finn Wittrock ciertamente hacen de esta una de las mejores películas del año. La recomiendo de todas maneras.

Quentin Tarantino escribe y dirige “The Hateful Eight” (2015), una gran película sobre un grupo de hombres atrapados en una cabaña durante una tormenta de nieve. El cineasta eleva constantemente el nivel de suspenso y poco a poco crea personajes ricos, complejos y bastante neuróticos. Desconfiados y letales, estos hombres comenzarán a pelear por diferencias ideológicas, reproduciendo así la postura política del Norte y del Sur en la Guerra Civil. El inspirado guión de Tarantino mezcla el racismo y la violencia, y aunque quizá esta no sea una de sus mejores producciones igual sigue siendo asombrosa. Samuel L. Jackson (Django), Kurt Russell, Tim Roth y Jennifer Jason Leigh están absolutamente brillantes en sus papeles.

Irrational Man” (2015) de Woody Allen es un sobrio drama que indaga en las implicancias de un asesinato, tanto desde un punto de vista filosófico como práctico. Joaquin Phoenix (Her), un profesor universitario, se encuentra deprimido hasta que se da cuenta de que el asesinato lo hará valorar su propia vida más que nunca. En el proceso se enamora de su alumna, Emma Stone (Magic in the Moonlight), pero los problemas comienzan cuando ella sospecha de él. Por momentos siniestra, o simplemente cínica, “Irrational Man” tiene más en común con “Crimes and Misdemeanors” que con los proyectos más recientes de Woody Allen; de todos modos, es un goce intelectual inigualable y un ejemplo de cinematografía elegante.

J.J. Abrams ha renovado la ex-franquicia de George Lucas para las nuevas generaciones. “Star Wars: The Force Awakens” (2015) es una película muy entretenida, llena de aventura y clásicas referencias de ciencia ficción. Fue muy gratificante ver a Harrison Ford y Carrie Fisher retomando sus viejos roles, pero no puedo decir que quedé satisfecho con los nuevos actores, incluso Adam Driver (que estuvo muy bien en While We’re Youngme defraudó esta vez.

Jennifer López tiene un tórrido affair con su joven vecino Ryan Guzman en “The Boy Next Door” (2015). Aunque la idea central sonaba interesante, la ejecución fue bastante pobre y el guión un desastre total.

En “Blackhat” (2015), de Michael Mann,  Chris Hemsworth (Thores un hacker dispuesto a luchar contra una peligrosa avalancha de ciber-crímenes internacionales. A pesar de tener una premisa interesante, Blackhat me decepcionó.

Underwater” (2015), dirigida por Alejandro Sesma, se enfoca en Jaxon Radoc, un nuevo estudiante en una academia privada de élite en Inglaterra. Después de que el muchacho pierde en una competencia de masturbación con sus compañeros de clase, muchos de ellos intentarán seducirlo. Rápidamente, el onanismo compartido se convierte en el preludio de un contacto más íntimo con los otros chicos.

Angelina Jolie demuestra ser una directora talentosa con “Unbroken” (2014), un notable retrato del héroe de la Segunda Guerra Mundial Louis Zamperini (magníficamente interpretado por Jack O'Connell, un joven actor que ya me había sorprendido con Starred Up). Después de sobrevivir en una balsa a la deriva sin alimentos durante 47 días, Louis y su amigo Domhnall Gleeson son capturados por soldados japoneses. Una voluntad inquebrantable para sobrevivir, y una tremenda fortaleza y coraje, le permiten al protagonista subsistir en un brutal campo de prisioneros. Inquietante por momentos y también profundamente conmovedora, “Unbroken” tiene varias escenas desgarradoras y un desenlace contundente. El elenco también incluye a Finn Wittrock (“American Horror Story”), Luke Treadaway y Miyavi.

Duncan Jones dirige “Moon” (2009), un maravilloso relato de ciencia ficción en el que Sam Rockwell (The Way Way Back), está obligado a pasar 3 años en la Luna completamente solo, acompañado únicamente por una computadora bastante benevolente (con voz de Kevin Spacey). La presencia de un clon confronta al protagonista con el verdadero horror de su condición. Al darse cuenta de que él es simplemente el esclavo de una gran corporación, tratará de encontrar la redención y la libertad. Disfruté mucho viéndola.

Considero que “Artificial Intelligence: AI” (2001) es una de las mejores películas de Steven Spielberg (y también es una de mis producciones favoritas de ciencia ficción). Basada en textos de Brian Aldiss e Ian Watson, “AI” aborda las emociones humanas en el nivel más elemental, como el amor de una madre por su hijo. Haley Joel Osment, un androide sumamente avanzado, es adoptado por Frances O'Connor, pero ¿puede realmente ser su hijo? Los sentimientos humanos y las expectativas del robot colisionan en una crónica dramática, melancólica y agridulce, que nos recuerda que si una máquina puede soñar, entonces tal vez deberíamos replantear nuestra visión del mundo. Las habilidades de Spielberg son ideales para resaltar la sensibilidad, la inocencia y la dulzura de un niño robot que resulta siendo más humano que cualquier otra persona (la actuación de Haley Joel Osment es excelente). El reparto estelar incluye a Jude Law y William Hurt.

De Dinamarca llega “Mørke Rum” (2015), de Peter Lavrsen, un acercamiento introspectivo y entrañable sobre la adolescencia y el despertar sexual. Nicolas Wollesen, un adolescente inseguro, pasa la mayor parte de su tiempo masturbándose mientras entra a páginas gay, hasta que conoce a un hombre por internet que, al principio, parece ser un caballero. Pero este sujeto tiene un sólo objetivo: practicar sexo anal con el ingenuo adolescente. El erotismo y los conflictos internos se unen en esta admirable producción.

De Holanda llega “Een goed leven” (2015), dirigida por Aaron Rookus; una historia triste y cautivadora sobre una adinerada mujer que pierde toda su fortuna y termina viviendo en un barrio pobretón, al lado de un prostituto (interpretado por Jonas Smulders, quien también participó en la película de temática gay Jongens). La mujer se convierte rápidamente en una madre sustituta para este chico, y ella no lo juzga por tener frecuentes relaciones sexuales con hombres. Estos son personajes cálidos y tiernos, atrapados en un frío entorno de miseria, y casi desprovistos de esperanza.

El director belga Jonas Govaerts explora los miedos de la infancia en “Welp” (2014), una espléndida película protagonizada por Maurice Luijten, un peculiar niño de 12 años que pasa un fin de semana con sus compañeros de clase, acampando en un bosque aislado e inquietante. Un asesino en serie anda suelto, y el protagonista, humillado y rechazado por los otros chiquillos, es el único lo suficientemente valiente como para comprender la naturaleza de la bestia. “Welp” me mantuvo en vilo, la actuación fue de primer nivel y el estilo fílmico excepcional, pero la última escena fue poco convincente.

Escrita y dirigida por Anthony Schatteman, “Kus me zachtjes” (2012) examina honesta y delicadamente la pasión juvenil y la aprobación paterna. Ezra Fieremans, un alumno de secundaria, se ha enamorado de otro chico. Sin embargo, su padre homofóbico constantemente le recuerda que ser homosexual es lo peor que puede pasar. Este maravilloso cortometraje de Bélgica logra generar un fuerte impacto emocional.

Fünfsechstel” (2012), de Jonas Marowski, es una producción alemana intensa y estremecedora. Un grupo de chicos de secundaria se reúnen a la medianoche para recordar la muerte de un amigo cercano y, más importante aún, para participar en un devastador juego de "reto o verdad". A lo largo de la noche, los oscuros secretos son revelados y brotan las pasiones reprimidas. La angustia adolescente y la excitación sexual son resaltadas por Marowski en esta sugestiva representación de la amistad y la pérdida. El protagonista es Tom Gramenz (famoso por su papel como adolescente gay en Prora).

Por último, “Félix et le poisson” (2011), de Chucho E. Quintero, es una original modificación del tradicional tema romántico "hombre conoce sirena". Esta vez un adolescente gay encuentra un 'sireno' y comienza una relación complicada y ambigua.

January 29, 2016

Tregua de vidrio - Aissa Chrem (Centro Cultural Ricardo Palma)

Han pasado ya casi tres años desde la primera vez que entré a la espaciosa y antigua casona miraflorina que alberga las oficinas del grupo editorial COSAS. En ese entonces, mi trabajo me obligaba a estar en contacto con prácticamente todas las áreas de las revistas COSAS, CASAS, COSAS Hombre y Padres y, por lo tanto, con una buena cantidad de colaboradores, entre ellos, por supuesto, los fotógrafos de sociales.

Una revista como COSAS dedica una considerable cantidad de páginas a la sección de sociales, y para ello siempre hacen falta fotógrafos que puedan asistir a todos los cocteles, inauguraciones, fiestas y demás eventos de nuestra ciudad. Así fue como el 2013 conocí a Aissa Chrem, una chica muy inteligente, asertiva y sensible, de mirada firme y a la vez tierna. A menudo me tocaba escuchar las conversaciones de Aissa con nuestra editora de sociales, la siempre simpática y divertida Cristina Tudela; y en más de una ocasión coincidí con la carismática fotógrafa en inauguraciones de muestras arte (y hemos tenido conversaciones muy entretenidas). 

Quizás alguna vez le comenté a Aissa que me aburría estando 9 o más horas al día sentado en mi oficina frente a una computadora, pero yo sabía muy bien que su trabajo tampoco era ninguna garantía de diversión. Una labor nocturna ajetreada y que a menudo traía pocos reconocimientos. Aissa, al igual que los demás fotógrafos, debía pasar las noches en eventos a los que quizás hubiese preferido no asistir, obligada a tomar las fotografías que la revista solicitaba y no las que ella hubiese deseado tomar. Por eso, para mí ha sido una muy grata sorpresa observar cómo ella y otros fotógrafos de COSAS han desarrollado su lado artístico de manera paralela. Por ejemplo, Josip Curich presentó una muy buena muestra fotográfica el 2015 en Domingo Laboratorio Creativo.
Aissa Chrem
Y ahora, para mí ha sido un enorme placer ver que por fin Aissa ha presentado una magnífica muestra titulada “Tregua de vidrio”, una sobria selección de fotografías a blanco y negro que evocan con una cierta nostalgia el mundo natural, los elementos cotidianos que nos rodean y que nosotros a menudo ignoramos u olvidamos. 
my drawing / mi dibujo

En palabras de la propia artista, la “necesidad de estabilizar lo frágil” se convierte en una motivación de vital importancia. Esta búsqueda constante permite que Aissa explore lúcidamente la relación entre la mirada del fotógrafo y la intención estética del artista. Gracias a “Tregua de vidrio” puedo afirmar que el 2016 empieza con muy buen pie (al menos en materia de exposiciones).

Una vez más, felicito a Aissa por confiar en su talento y por premiarnos con tan espléndida muestra. Espero que todos los que visiten la Sala 770 del Centro Cultural Ricardo Palma disfruten viendo estas fotos. Y ojalá que ella se anime a realizar más muestras.

January 25, 2016

Marvel Boy - Grant Morrison & J.G. Jones

Decades ago, Grant Morrison’s Animal Man revolutionized the American comic book industry; a remarkable accomplishment in its own right and even more so if we keep in mind that this was a relatively unknown character. 16 years ago, Morrison decided to reinvent an even more obscure character: Marvel Boy. This superhero, simply described as “the boy from another planet”, in the first issue of Marvel Boy (December 1950) would be lost in oblivion for almost half a century. 

Certainly, over the years there were a few sporadic reinterpretations of Marvel Boy, although easily forgotten.  The Scottish writer, however, took the notion of “the boy from another planet” and turned it into a fascinating sci-fi odyssey, rich in irony, political criticism and rebelliousness. Morrison’s scripts are fantastically illustrated by J.G. Jones, a very talented artist capable of doing impressive covers as well as stunning interior art. Jones pages are examples of graceful composition and fluid movement, successfully combining a clear storytelling with thoroughly rendered images. Few pencilers and inkers could have rivaled with Jones back in 2000, but what’s even more amazing is that he would continue to improve, perfecting his artistic style. 

In the opening pages of “Hello Cruel World” (originally published in Marvel Boy # 1, August 2000), an alien spaceship from the Kree Empire is destroyed by the megalomaniac Midas; the young and reckless Noh-Varr (AKA Marvel Boy) becomes the sole survivor… however, he is apprehended by Midas, an ambitious and callous man who covets the power and knowledge that lies beyond the stars. But Midas isn’t aware of Noh-Varr’s strange abilities. The boy has the unique ability of transforming his own pain into sound waves only he can hear, so instead of suffering he literally relaxes listening to music. Immune to torture and impervious to threats, Noh-Varr also carries within himself the key to his freedom. In fact, “his body fluids are nanoactive”, something Midas discovers far too late. Noh-Varr is “the living weapon of an alien empire”.

After escaping from the Midas Foundation, Marvel Boy finds himself marooned in an alien planet (Earth) and completely alone (save for the assistance of Plex, an organic computer similar to the Kree’s Supreme Intelligence). In “Boy Vs World” (Marvel Boy # 2, September 2000), Noh-Varr faces a difficult dilemma: he can either try to fix his spaceship and return to his homeworld or he can avenge the death of his comrades and “fix the planet” in the process.
the Kree spaceship about to be destroyed / la nave espacial Kree a punto de ser destruída
One of the most interesting aspects of Marvel Boy is that he isn’t a hero or a villain, he is an alien (some might even say ‘alienated’) youth. Although he may show contempt towards our civilization, Noh-Varr isn’t cruel, he’s simply a desperate young man who feels he must fight against an entire world to survive. “Digital Koncentration Kamp One” (Marvel Boy # 3, October 2000) is one of my favorite issues precisely because it explores Marvel Boy’s inner struggle and shows how complex he can be as a character. This story has everything you might expect from the Scottish writer: an insightful observation of our reality, an original metaphor about our way of living, a defiant take on the traditional values of society and the kind of over the top and irresistible concepts that Morrison is so famous for. 
Marvel Boy versus the United Nations (New York) / Marvel Boy versus las Naciones Unidas (New York)
Instead of a Galactus (the devourer of worlds), in “Digital Koncentration Kamp One” we have Hexus “the living corporation”. Hexus is “invisible, untouchable. A living idea”, an ever-growing parasitic entity that migrates from one planet to another, leaving behind only a lifeless surface. Although at first he is reluctant to help humans, in the end Marvel Boy understands that the destruction of Earth will also mean his own death. So he fights with every resource at his disposal against Hexus. It is a hard battle, because Hexus appeals to consumerism, to the urge we so often have of purchasing products we don’t really need. The living corporation has a very clear goal “Soon, Hexus will own everything. We will license the air you breathe and the thoughts we allow you to think”. 
Hexus, the living corporation / Hexus, la corporación viviente

It’s very rare to find this kind of battle in superhero comics. Usually, you have the classic hero and the classic villain, beating the hell out of each other (maybe with a few variations here and there). But this time, the conflict is more philosophical than physical. The living corporation is an idea, and therefore it cannot die, in the same way that consumerism cannot cease to exist. In the end, Marvel Boy has no choice but to strengthen every corporation in the world so that they can suffocate Hexus before it completes its expansion plans. Corporative America can be a powerful enemy, but for Noh-Varr it’s obviously better to deal with the devil you know than the devil you don't.

Wounded after his confrontation with Hexus, Marvel Boy is defeated in “Exterminatrix!” (Marvel Boy # 4, November 2000). The beautiful but deadly Oubliette (AKA Exterminatrix) is the daughter of Midas; she’s an emotionally unstable girl, forced to live under the strict rules of someone who acts more like a dictator than a father. In “Zero Zero: Year of Love” (Marvel Boy # 5, December 2000) Marvel Boy and Oubliette slowly but surely give into their innermost desire. This isn’t simply a youthful affaire, because there is clearly a strong connection between Marvel Boy (the living weapon) and Oubliette (the ultimate huntress). They’ve both been refused the possibility of living a normal life, and whether they are on Earth or in the Kree Empire, they feel as outcasts. “Mindless: The End” (Marvel Boy # 6, March 2001) is the conclusion of Morrison’s brilliant miniseries. I won’t say much about this final chapter, except that it ended in a cliffhanger. Evidently, Morrison had the intention of returning to the character in the future, but that never happened. Fortunately, many years later Marvel Boy would reappear on the pages of Young Avengers (and Oubliette too), proving that such a charismatic warrior deserved to be on the spotlight again. 
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Décadas atrás, “Animal Man” de Grant Morrison revolucionó la industria del cómic estadounidense; algo ya de por sí notable si tenemos en cuenta que se trataba de un personaje relativamente desconocido. Hace 16 años, Morrison decidió reinventar un personaje aún más rebuscado: Marvel Boy. Este superhéroe, simplemente descrito como “el chico de otro planeta”, en el primer número de “Marvel Boy” (diciembre de 1950) se perdería en el olvido durante casi medio siglo.
Midas versus Marvel Boy

Ciertamente, a lo largo de los años hubo algunas esporádicas reinterpretaciones de Marvel Boy, aunque recibieron poca atención. El escritor escocés, sin embargo, tomó la idea de “el chico de otro planeta” y la convirtió en una fascinante odisea de ciencia-ficción, rica en ironía, crítica política y rebeldía. El guión de Morrison está fantásticamente ilustrado por J.G. Jones, un artista muy talentoso capaz de hacer portadas impresionantes, así como preciosas páginas interiores. El arte de Jones es un ejemplo de composición grácil y movimiento fluido, combinando con éxito una narración clara con imágenes minuciosamente trabajadas. Pocos dibujantes y entintadores podrían haber rivalizado con Jones en el 2000, pero lo que es aún más sorprendente es que él seguiría mejorando, perfeccionando su estilo artístico.

En las páginas iniciales de “Hola mundo cruel” (publicado originalmente en Marvel Boy # 1, agosto del 2000), una nave espacial extraterrestre del Imperio Kree es destruida por el megalómano Midas; el joven e impulsivo Noh-Varr (alias Marvel Boy) es el único superviviente... sin embargo, él es capturado por Midas, un hombre ambicioso y cruel que anhela el poder y el conocimiento de las civilizaciones alienígenas. Pero Midas no conoce las extrañas habilidades de Noh-Varr. El muchacho tiene la capacidad única de transformar su propio dolor en ondas de sonido que sólo él puede oír, así que en vez de sufrir se relaja escuchando música. Inmune a la tortura y a las amenazas, Noh-Varr también lleva dentro de sí la llave de su libertad. De hecho, “sus fluidos corporales son nanoactivos”, algo que Midas descubre demasiado tarde. Noh-Varr es “el arma viviente de un imperio alienígena”.

Después de escapar de la Fundación Midas, Marvel Boy se encuentra extraviado en un planeta alienígena (la Tierra) y completamente solo (con la excepción de Plex, una computadora orgánica similar a la Inteligencia Suprema de los Kree). En “Un chico versus el mundo” (Marvel Boy # 2, setiembre del 2000), Noh-Varr enfrenta un difícil dilema: puede tratar de arreglar su nave espacial y regresar a su planeta natal o puede vengar la muerte de sus compañeros y “arreglar el planeta” en el proceso.
Oubliette (Exterminatrix)

Uno de los aspectos más interesantes de Marvel Boy es que él no es un héroe ni un villano, él es un joven alienígena (o ‘alienado’ como dirían algunos). Pese a que muestra desprecio por nuestra civilización, Noh-Varr no es cruel, es simplemente un joven desesperado que siente que debe luchar contra todo el mundo para sobrevivir. “Kampo de koncentración digital uno” (Marvel Boy # 3, octubre del 2000) es uno de mis números favoritos, precisamente porque explora la lucha interna de Marvel Boy y muestra lo complejo que puede ser como personaje. Esta historia tiene todo lo que se podría esperar del escritor escocés: una observación perspicaz de nuestra realidad, una metáfora original sobre nuestra forma de vida, una posición desafiante en cuanto a los valores tradicionales de la sociedad, y el tipo de conceptos irresistibles y de alto vuelo tan propios de Morrison.

En lugar de un Galactus (el devorador de mundos), en “Kampo de koncentración digital uno” tenemos a Hexus “la corporación viviente”. Hexus es “invisible, intocable. Una idea viviente”, una entidad parasitaria en constante crecimiento que migra de un planeta a otro, dejando al final sólo una superficie sin vida. Aunque en un principio se muestra reacio a ayudar a los humanos, eventualmente Marvel Boy entiende que la destrucción de la Tierra también significaría su propia muerte. Así que él lucha con todos los recursos a su disposición contra Hexus. Es una batalla difícil, porque Hexus apela al consumismo, al impulso que tenemos tan a menudo de adquirir productos que realmente no necesitamos. La corporación viviente tiene un objetivo muy claro “Pronto, Hexus será dueña de todo. Vamos a alquilarte el aire que respiras y los pensamientos que te permitamos tener”.
the Supreme Intelligence of the Kree / la Inteligencia Suprema de los Kree

Es muy raro encontrar este tipo de batalla en los cómics de superhéroes. Por lo general, tenemos al héroe clásico y al villano clásico, dándose una paliza (tal vez con alguna que otra variación). Pero esta vez, el conflicto es más filosófico que físico. La corporación viviente es una idea, y por lo tanto no puede morir, de la misma manera que el consumismo no puede dejar de existir. Al final, Marvel Boy no tiene más remedio que fortalecer a todas las empresas del mundo para que puedan asfixiar a Hexus antes de que avance con sus planes de expansión. La América corporativa puede ser un enemigo poderoso, pero para Noh-Varr es obviamente mejor lidiar con 'malo conocido que malo por conocer'.

Herido tras su enfrentamiento con Hexus, Marvel Boy es derrotado en “¡Exterminatrix!” (Marvel Boy # 4, noviembre del 2000). La bella pero mortal Oubliette (alias Exterminatrix) es la hija de Midas; ella es una chica emocionalmente inestable, obligada a vivir bajo las estrictas reglas de alguien que actúa más como un dictador que como un padre. En “Cero cero: año del amor” (Marvel Boy # 5, diciembre del 2000) Marvel Boy y Oubliette poco a poco ceden al deseo íntimo. Esto es más que un amorío juvenil, porque hay claramente una fuerte conexión entre Marvel Boy (el arma viviente) y Oubliette (la cazadora definitiva). A ambos les negaron la posibilidad de vivir una vida normal, y ya sea que estén en la Tierra o en el Imperio Kree, se sienten como parias. “Sin mente: el fin” (Marvel Boy # 6, marzo del 2001) es la conclusión de la brillante miniserie de Morrison. No voy a decir mucho sobre este último capítulo, excepto que se quedó por continuar. Evidentemente, Morrison tenía la intención de volver al personaje en el futuro, pero eso nunca sucedió. Afortunadamente, muchos años después Marvel Boy reaparecería en las páginas de Young Avengers (y Oubliette también), lo que demuestra que un guerrero tan carismático estaba destinado a regresar al campo de batalla.